Gestión multicuenta para agencias sin contraseñas compartidas

La contraseña compartida funciona todos los días, hasta el día que no. Roles, permisos granulares y aislamiento de datos para operar veinte cuentas sin rezar.

14 de julio de 20264 min de lecturaEquipo Metrix
Pantalla de configuración de Metrix con gestión de usuarios, roles y permisos por cliente

En algún documento compartido de tu agencia hay una lista de contraseñas. Está la del Business Manager, la de Google Ads, la del correo «marketing@» de un cliente que se fue el año pasado. Media agencia sabe dónde encontrarla. El analista que renunció en marzo, también.

La gestión multicuenta para agencias suele crecer así: primero dos cuentas y una contraseña compartida, después veinte cuentas y la misma contraseña. Funciona todos los días, hasta el día que no, y ese día no avisa antes. Esta nota repasa el riesgo concreto y la alternativa: roles y permisos en lugar de confianza y memoria.

La contraseña compartida es una deuda, no un acceso

Los problemas de la credencial compartida son específicos y medibles. No queda rastro de quién entró ni cuándo, así que un cambio raro en una campaña no tiene autor. Revocarle el acceso a una persona implica cambiar la contraseña para todas las demás y redistribuirla (por WhatsApp, casi siempre). El segundo factor queda atado al teléfono de una sola persona, que un día está de vacaciones. Y un phishing exitoso sobre cualquier miembro del equipo no expone un cliente: expone la cartera completa.

El acceso que no podés revocar en cinco minutos no es un acceso: es una deuda.

RBAC: la base de una gestión multicuenta sana

RBAC (control de acceso basado en roles) invierte la lógica: los permisos se definen por rol, no por persona, y cada rol recibe el mínimo necesario. Un administrador configura integraciones y usuarios. Un analista ve y trabaja las cuentas de los clientes que tiene asignados, no toda la cartera. Un rol de solo lectura mira sin poder tocar. Cuando alguien cambia de función, cambiás su rol; cuando se va, desactivás su usuario y el acceso muere ahí, sin rotar contraseñas ni avisarle a nadie.

En Metrix, cada cliente es una agrupación dentro del workspace de la agencia, con permisos granulares por rol. Sumar un analista nuevo es crear su usuario y asignarle sus clientes: nada que compartir, nada que acordarse de borrar después. La conexión con las plataformas tampoco depende de contraseñas: es OAuth de solo lectura.

Qué ve el cliente y qué ve tu equipo

Un permiso bien puesto también ordena la relación comercial. El cliente con acceso de solo lectura ve sus KPIs: inversión, resultados, costo por resultado. No ve a los otros clientes de la agencia, ni las notas internas, ni nada que no sea suyo. Tu equipo, en cambio, ve la cartera completa y puede filtrar por cliente, comparar cuentas y detectar patrones que se repiten. Esa transparencia selectiva cambia la reunión mensual: el cliente llega habiendo visto los números, como desarrollamos en la nota de reporting para agencias.

Aislamiento entre workspaces: la pared que no se ve

Queda la capa que no se nota hasta que hace falta: cada workspace tiene aislamiento completo de datos respecto de los demás, y las credenciales OAuth quedan encriptadas con AES-256 en reposo. Nadie del equipo ve tokens ni claves, porque no hay claves que ver. Y como el acceso a las plataformas es de solo lectura, ni siquiera un usuario comprometido puede editar campañas o presupuestos desde la herramienta: el daño posible tiene techo por diseño.

Cinco movimientos para esta semana

  • Inventariá los accesos: una planilla de dos columnas, persona y cuentas a las que puede entrar. En agencias de más de cinco personas, este ejercicio siempre encuentra al menos un acceso que nadie recordaba.
  • Revocá ex-empleados hoy: Business Manager en la sección Personas, Google Ads en Acceso y seguridad. No mañana: hoy.
  • Sacá el segundo factor del teléfono de una sola persona: que la recuperación de cada cuenta raíz sea un procedimiento escrito, no una costumbre.
  • Reemplazá contraseñas compartidas por accesos nominales en las plataformas, y por OAuth de solo lectura en las herramientas de monitoreo.
  • Asigná roles mínimos: nadie necesita ser administrador por las dudas. Cada permiso de más es superficie de error gratis.

Nada de esto suma trabajo recurrente; al contrario, es la base para escalar la agencia sin sumar horas: los procesos que dependen de personas puntuales no escalan, los que dependen de roles sí.